¡SE ACABAN LAS REBAJAS!

En agosto aún podemos ver en las tiendas los últimos coletazos de las Rebajas. Remate final, terceras rebajas, últimas unidades… los descuentos llegan a su fin para dar la bienvenida a las nuevas temporadas y al nuevo curso cuando empiece septiembre.

Con la llegada del verano, nuestro espíritu consumista se dispara, y la razón suele ser la llegada de las citadas Rebajas. Con las vacaciones, las compras aumentan y llega el momento de permitirse esos caprichos que llevas un tiempo buscando a un precio más reducido.

Pero cuando nos encontramos con estos descuentos no todo son compras anheladas durante un tiempo. La compra por impulso juega un papel importante. Hoy analizamos alguna de las estrategias utilizadas por los comercios y tiendas para que las Rebajas sean una de las épocas más deseadas por los consumidores.

¿Qué estrategias juegan los comercios para aumentar sus ventas en Rebajas?

  • Precios psicológicos

El uso de decimales para indicar precios, sobre todo los que acaban en 5 o 9, resulta muy llamativo para el consumidor. El no redondeo de precios le hace percibir que la oferta que se lanza es aún mayor. Las cifras avalan estos resultados: los productos con precios en decimales se venden un 24% más que los que no.

  • Precio de referencia

Por ley, los comercios están obligados a mostrar tanto el precio rebajado como el original (de referencia). Pero el mostrar el precio antiguo funciona también como estrategia de marketing. Se convierte en el modo más directo de que el consumidor compruebe cuánto ha bajado ese producto. Relacionado con esto, si la rebaja produce una reducción de cifras en el precio, se aprecia como mayor descuento que cuando no ocurre. Es decir, si un teléfono pasa de valer 110€ a 90€, es más atractivo que si pasa de 99€ a 79€. En ambos casos la rebaja es de 20€, pero al eliminar las centenas del primer precio, la rebaja parece mayor.

  • La temporalidad de los precios

Si se mantuviesen los precios rebajados durante todo el año, los consumidores dejaríamos de percibirlos como algo especial. Dejaríamos de creer que son una ocasión especial y propicia para comprar, y las ventas disminuirían.

Si bien es cierto, el fuelle de las Rebajas ha disminuido si lo comparamos con años atrás. ¿La razón? Ahora encontramos ofertas repartidas a lo largo de todo el año: Black Friday, Día de Internet, Día sin IVA, CiberMonday, Día del Soltero…

Estas son solo algunas de las técnicas más utilizadas, pero los trucos son infinitos. Y vosotros, ¿caéis en la compra por impulso o compráis solamente cuando os hace falta?